| Desde los puzzles publicitarios mas sencillos, de 12 piezas hasta los más complicados de 2000 piezas o más, son un pasatiempo que crea adicción a la vez que se ejercita la mente. Y si el resultado final es nuestra imagen de marca, el final tendrá su recompensa en modo de promoción.
Hay puzzles con niveles de dificultad. Si deseas orientarlos a los más pequeños, un puzzle de medida estandar con un nivel de dificultad fácil, permite tener la seguridad de que puede completar con poco esfuerzo. Si queremos que nuestra empresa perdure en la mente del público durante tiempo, con un rompecabezas de los difíciles conseguimos que recuerden las largas horas que tardaron en completarlo.
El puzzle puede ser plano, fabricado en carton de 2 mm de espesor, donde las piezas encajan perfectamente. Hay puzzles tridimensionales (en tres dimensiones), donde las piezas terminan formando una forma con volumen.
El proceso de fabricación de puzzles lleva el siguiente orden:
- La imagen se adapta al tamaño del rompecabezas. Se imprime en papel fotográfico y se reviste con un acabado semi-brillante.
- Esta impresión es montada sobre un cartón de 2 milímetros de espesor.
- El cartón se troquela mediante moldes cortantes a base de láser. Las distintas formas de las piezas encajan perfectamente. A cada pieza se le redondean ligeramente las esquinas para que encajen mejor.
- Se separan la piezas y se colocan en una bolsa, con una imagen del puzzle con el resultado final.
Por tamaño y poco peso, los puzzles publicitarios pueden emplearse en publicidad por correo. Se imprimen con impresoras de alta resolución que ofrecen colores brillantes.
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